Cultura, política, cooperación, América Latina, libros,otras muchas cosas
Cultura, crisis e identidades.
Son muchas las cosas que le debo a Alfons Martinell, muchas las cosas que le debo a la Cátedra de Girona, que no es un espacio anónimo, sino un lugar repleto de gente maravillosa, con la que se trabaja muy bien y con la que nacen y nacen proyectos uno tras otro. Una de las últimas cosas que le debo a Alfons, y este equipo esplendido es que me haya invitado a trabajar en un video que van a hacer sobre el Laboratorio de Cultura y Desarrollo, para lo cual me desplace hasta Girona el pasado 10 del 10 y por aquello de las cifras y la numerología a las 10 (mentira fue a las 8) me asome al balcón del hotel donde me hospedaron. Por todas partes había banderas independentistas y baluartes de ese deseo mayoritario de romper con España.
No seré yo quien diga si me parece bien o si me parece mal, si creo tal o cual cosa sobre este tema, lo que sí me atrevo a decir es que sobre todo la posición merece respeto y una mirada razonada y escuchante. Pero me llama la atención una reflexión que quiero compartir en este post… ¿Cuáles son los resortes por los que se une la gente en tiempos conflicto?
Yo hubiera jurado que antes de pelear por la independencia de un espacio político, la gente hubiera peleado por la indenpendencia de un espacio económico, vamos que se hubieran unido antes contra los bancos que contra el resto de un Estado que resulta que defiende las mismas cosas que ellos.
Si hay dos formas de hacer política parecidas en España esas son las de Artur Mas y la de Mariano Rajoy, derecha a ultranza, entendiendo derecha como conservadurismo, pacatería económica, incapacidad de gestionar las diferencias, sumisión a los poderes eclesiásticos, pleitesía a los valores del mercado más tradicional y especulador, recortes sociales, manipulación de los medios de comunicación, desprecio a la cultura renovadora y transgresora, elevación de lo tradicional al valor de intemporal y sus consecuencias más rancias, y sobre todo manipulación de las emociones por encima de cualquier acto de razón. Pero mira tu que no. Resulta que el resorte de los nacionalismos ha unido a la gente contra lo que ven hacer fuera y a apoyar lo que se hace de igual manera dentro, para regocijo y algarabía de los que se van imponiendo en este mundo, los famosos especuladores y manipuladores de la desesperación humana en favor de sus intereses particulares.
Y resulta que la reacción del resto de los españoles tampoco es unirnos contra los bancos y si hacerlo contra que se vayan los catalanes…. ¿qué resortes se mueven ahí?
El PP y el PSOE que no se ponen de acuerdo ni para cruzar la calle, van y votan juntos por evitar un referéndum… que me digan lo que me digan es una medida democrática, que asusta, pero democrática. Escocia lo plantea y nadie se rasga las vestiduras, Canadá lo plantea y nadie se rasga las vestiduras. Siguiendo la máxima de Unamuno, en medio de este sentimiento trágico de la vida, nosotros nos rasgamos todo, CiU y los de Esquerra que son como el agua y el aceite la derecha rancia y la izquierda igual de rancia ( a lo mejor no son tan distintos) hacen causa común.
Y los banqueros felices como perdices.
Si resulta que una de las razones primeras de las políticas culturales es asentar las identidades y la convivencia de la diversidad… ¿Tiene algo que ver el fracaso de las políticas culturales de estos últimos 25 años en este tema? Parece que al señor Wert de cuya inteligencia y sagacidad no queda la menor duda, -no la tiene-, sólo le espanta la educación, de la cultura no habla, debe ser porque esta peleado con Lasalle y no lo quiere ni ver en ningún conflicto. Al señor Ferran Mascarell, tan defensor de la diversidad en tiempos lo ha debido escuchar algún amigo decir algo, pero la cosa ésta de publicar y hablar como que parece que lo tiene (auto)vetado. Y a Mas se le llena la boca con el soplo sus asesores de un Estado Plurinacional, que luego no sabe muy bien lo que es, pero que da titulares. Mariano a lo suyo a meter miedo, fuera de España el abismo… ¿a que suena bíblico…?
No me preocupa lo rancio de un discurso de políticos rancios, era de esperar esta debilidad argumental, me preocupa con que facilidad se puede cambiar la cólera y la indignación de la gente hacia espacios de manipulación primaria. La revolución francesa se canalizo contra los reyes y surgió un emperador. La de los rusos contra los zares y surgió un dictador asesino y bocazas. La de los chinos derivó en un partido político que se merece toda una página del María Moliner en cuanto a calificativos descalificadores. ¿La única revolución que sabemos hacer en Europa es la de atomizarnos en medio de este cuento de la Unión Europea?
Si la cultura sirve para crear identidades y las identidades sirven para pelar con el de al lado y volver a encumbrar a los “malos” pero con distintos nombres… me parece que me voy a dedicar a la apicultura. Por lo menos ahí queda claro que el producto es pegajoso y la picadura venenosa.
Pero cerrando el circulo virtuoso de este post, es decir retomando las enseñanzas de Alfons, no hay que desertar de una propuesta de vida cuando todavía se cree en ella, sino investigar, razonar y emocionar nuevos modos de hacerla útil, práctica y aplicable a los modelos de conflicto que surgen en su entorno. Por eso voy a seguir en esto de la cultura, pero pensándolo más desde la política, desde su utilidad para la vida de las sociedades, me interesa el arte y la creación, pero creo que hemos descuidado la generación de espacios de cambio y transformación como los que estamos enfrentando y la cultura como dice Bauman vive el gran conflicto de su dualidad, sirve para conservar el pasado, pero también para reinventar el futuro. Mi visión patrimonialista y artística se va a quedar un poco en el baúl y voy a mirar que hacen otros pueblos para aprender de su identidad, en lugar de para enfrentarla y usarla como arma arrojadiza.