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El sábado 19 de marzo, el diario El País de España publicó una entrevista que me ha estado dando vueltas en la cabeza toda esta semana
Al final del tercer párrafo pregunta el entrevistador ¿para cuándo estrellas de Rock en la Academia? Y el entrevistado contesta: “En cualquier momento, siempre y cuando el rock sea arte, hay dimensiones en el rock que no son artísticas.”
Era obvio que esta opinión se merecía una reflexión. Hay dimensiones en el rock que no son artísticas. Lo primero era acudir al diccionario. Arte, en su primera acepción es la virtud, disposición y habilidad para hacer alguna cosa. Pero la segunda es la que más nos gusta y dice en la edición vigésimo primera:
2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
Expresar una visión personal y desinteresada que sea Capaz de interpretar lo real o imaginado. Utilizar para esta representación recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. Suponemos que en los plásticos están también los visuales, y en los lingüísticos los que utilizan el cuerpo para expresarse, como una forma de lenguaje, como por ejemplo la danza.
En la vigésimo tercera edición se matiza y se dice:
2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
Desaparece la visión personal y desinteresada, debe ser que ha calado hondo el tema de las industrias culturales, pero seguimos con los tres recursos. Resulta interesante que la definición antepone “ambiguo” -amb- y claro volvemos a recurrir al diccionario y nos dice:
1. adj. Dicho especialmente del lenguaje: Que puede entenderse de varios modos o admitir distintas interpretaciones y dar, por consiguiente, motivo a dudas, incertidumbre o confusión.
Entonces ya sí incapaz de entender por qué el rock a veces no es arte y la música contemporánea y a veces dodecafónica de los maestros que se citan en la entrevista sí lo es. Entiendo menos lo de las dimensiones que no son artísticas. Me preocupa. Sinceramente me preocupa mucho y me gustaría recibir ayuda para este proceso de confusión. Pero mientras recibo opiniones, algunas de las del artículo anterior han sido muy esclarecedoras y las agradezco en el alma, me voy a atrever a dar mi visión sobre el tema.
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, es un espacio brillante que de verdad merece la pena visitar y al que es un honor acudir y recibir la ingente cantidad de información que a uno le acercan cuando está allá, pero … siempre hay un pero… se ha quedado con una concepción de arte que más responde a la etapa analógica que a la digital. Claro que esto merece otro espacio de trabajo que es el que nos disponemos a abordar en breve, la separación entre los espacios de creación analógicos y los digitales y su posterior difusión distribución y exhibición.
Durante siglos y siglos una de las características de la obra de arte fue su originalidad. No se podía reproducir. En el caso de la pintura era imposible, a la escultura o a las obras de algunas otras bellas artes la dificultad para la reproducción y la difusión le daba un toque “mágico” a la obra. Hoy las nuevas tecnologías facilitan esto hasta el punto de hacer entrar en colisión muchos de los conceptos anteriores con los procesos actuales. Antes las obras de arte eran como agujeros negros, tal y como lo explica Kip Thorne, absorbían todo lo que estaba a su alrededor con una gran voracidad. Se creaban un poco para eso. Para devorar a sus admiradores. Se convertían además en un espacio reservado a quienes pudieran entender esa “muerte” pasional y emocionada que era la contemplación de la obra en su originalidad.
Hoy parece que el arte es más un big bang que un agujero negro, algo que irradia hacia fuera, no se come nada, no engulle, más bien construye, expulsa vida.
el Big Bang es una fluctuación de vacío e inmediatamente después una fase de inflación que amplifica el proceso
en el Big Bang todo emerge de la singularidad, mientras el agujero negro todo lo engulle. Es como dar la vuelta al tiempo de la singularidad.[1]
¿No hay una cierta similitud entre una concepción del arte y otra? Merece la pena seguir escuchando opiniones.
Insisto gracias por las anteriores, la más cruel fue la que me señalo que lo que yo decía ya lo había dicho Wyoming pero además con gracia. En fin fue un intento de incursionar en la política que he de ser sincero me fascina y por ello lo seguiré intentado.
[1] http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Big/Bang/parecido/agujero/negro/reves/elpepusoc/20110323elpepisoc_9/Tes