Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
6 agosto 2012 1 06 /08 /agosto /2012 09:44

 

Se lleva escribiendo mucho tiempo sobre este tema, y  seguro  se escribirá mucho más. Lo harán y lo han hecho expertos buscando construir conocimientos sobre estos modelos de trabajo. Lo que viene  a  continuación   es sencillamente  un cúmulo de reflexiones y dudas a la luz de lo que acaba de suceder en Brasilia, en el 2º encuentro iberoamericano de redes; Redes culturales.

IMG 1351

Lo que parece inevitable hoy en día es trabajar en red. Los procesos de búsqueda son continuos y constantes, a  mi modesto entender en estos transcursos falta por dar un paso definitivo,  actuar y pensar de la misma forma; según he podido percibir  se piensa digital y se actúa analógico.

Los errores en red son más notorios que  cuando el trabajo es más “intimo”  e individual, la repercusión es mayor, lo que  también sucede con sus éxitos.  (¿Quizá sencillamente lo que es mayor es la difusión, pero  la repercusión es la misma?) Buscamos en la red muchas posibilidades que la red no puede dar, y la desilusión suele acarrear abandonos y enfados prematuros. Las redes no han encontrado el modo de hacer memoria de sus avances, que no es lo mismo que escribir  memorias de sus reuniones.

Las redes son ya en la actualidad, pero lo van a ser más en el futuro, el modo de trabajo de las nuevas iniciativas y  de los actuales emprendimientos que se ponen en marcha como alternativa a la  situación de transformación del mundo laboral. Pero falta algo más que inventariarlas. Falta comprenderlas, y sobre todo llevar a cabo un trabajo real de digitalización del modo de trabajo. Las redes vienen siendo un continuo desde que la civilización que nos alberga soñó con expandirse. Grecia, Roma, el imperio Inca, los Mayas, Aztecas, los Chinos, todos han ido controlando sus vastas extensiones de terreno con sistemas red. Pero la gran novedad de hoy es su digitalización,  no la inserción de nuevas tecnologías en su modo de trabajo, que también, sino la horizontalidad de sus formas de tomar decisiones.

Pensadas para el cambio  se vacían y se llenan de gente diferente con facilidad, pero en su actuar analógico siguen  necesitando  de un líder o lideres con las ideas muy claras para hacerlas funcionar ordenadamente. El peligro es transformar a los líderes en una especie de “sumos sacerdotes”,  no en balde todas las religiones del mundo son una inmensa red de fieles bajo el palio de unas creencias indiscutidas e indiscutibles. Estos líderes deben ser nodos que ayuden a que fluya el contenido, no decisores de hacía dónde enviarlo.

IMG 5042

La tecnología se convierte en el nuevo modo de trabajo con la materia, modifica los modos de producción y estructura sus nuevas prioridades en el conocimiento y la información. El proceso de producción se transforma radicalmente. Pero cuando además de esto la materia de trabajo es la cultura,  (el material simbólico, los intangibles que nos configuran la identidad) las relaciones sociales de producción, distribución  y consumo sufren unas alteraciones que todavía no han sido suficientemente analizadas, ni trabajadas. Reconozco  el inmenso esfuerzo que realizó Manuel Castell en su maravillosa obra “Sociedad en Red”, pero resulta difícil aplicar este trabajo a muchos de los avances y transformaciones de las redes culturales, creo que el trabajo en red en el sector cultural debe pensarse más y mejor, sobre todo a la luz de lo que nos ha enseñado el encuentro de Brasilia.

Está resultando difícil que las redes interactúen entre ellas. Se conocen, se apoyan, pero todavía está por verse una transferencia real de conocimientos, de experiencias, de avances. Los procesos de producción, aun siendo todavía revisables, han avanzado mucho, pero el gran caballo de batalla de las redes hoy está en los procesos de comercialización. La exhibición y la difusión parece haber ganado terreno, pero los viejos comportamientos de la mercadotecnia siguen marcando el paso de lo estrictamente comercial del proceso. Eso a lo que nunca le queremos hincar el diente y menos los de la cultura. Nuevas tecnologías, nuevos mercados, nuevas formas de comercialización y por tanto nuevas legislaciones y estructuras más flexibles y acordes con lo que viene sucediendo en los nuevos consumos culturales.

flexible-copia-1

Brasil, ha sabido coordinarse con la gente de casi toda América Latina y estructurar una mirada pausada y reflexiva, se debe continuar este proceso para que el crecimiento se asiente  con mayor solidez. Para conseguir actuar y pensar bajo parámetros similares. Enfocando los campos de acción y descentralizando los parámetros de intervención. Las redes no deben repetir los errores de las instituciones que han actuado hasta el momento, donde era más importante  la institucionalidad que el proceso. Los grandes temas quedaban aparcados por no herir de muerte la institución que se atrevía a abordarlos.

Los talleres en que se aprende a trabajar en red ¿son los sustitutos de formación de funcionarios  que aprendían a trabajar institucionalmente? el problema está en que los maestros de estos talleres todavía no han inventariado los fracasos, sistematizado los éxitos y construido los caminos para que discurran los futuros previsibles… Los métodos son distintos pero… ¿los objetivos también? Los recursos son diferentes, pero … ¿las personas también? Las formas de trabajar son muy distintas, pero no sé si todavía los cambios están tan interiorizados como para que la transformación sea realmente transformadora… o sencillamente movilizadora de transformaciones.

En cualquier caso y con todas estas dudas, la apuesta por las redes es innegable. Mi apuesta por las redes es absolutamente incuestionable, pero necesito saber más y entenderlas mejor. 


 

Compartir este post

Repost 0
Published by fvicario
Comenta este artículo

Comentarios