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21 octubre 2012 7 21 /10 /octubre /2012 16:01

 

Cultura, crisis e identidades.

Son muchas las cosas que le debo a Alfons Martinell, muchas las cosas que le debo a la Cátedra de Girona, que no es un espacio anónimo, sino un lugar repleto de gente maravillosa, con la que se trabaja muy bien y con la que nacen y nacen proyectos uno tras otro. Una de las últimas cosas que le debo a Alfons, y este equipo esplendido es que me haya invitado a trabajar en un video que van a hacer sobre el Laboratorio de Cultura y Desarrollo, para lo cual me desplace hasta Girona el pasado 10 del 10 y por aquello de las cifras y la numerología a las 10 (mentira fue a las 8)  me asome al balcón del hotel donde me hospedaron. Por todas partes había banderas independentistas y baluartes de ese deseo mayoritario de romper con  España.

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No seré yo quien diga si me parece bien o si me parece mal, si creo tal o cual cosa sobre este tema, lo que sí me atrevo a decir es que sobre todo la posición merece respeto y una  mirada razonada y escuchante. Pero me llama la atención una reflexión que quiero compartir en este post… ¿Cuáles son los resortes por los que se une la gente en tiempos conflicto?

Yo hubiera jurado que antes de pelear por la independencia de un espacio político, la gente hubiera peleado por la indenpendencia de un espacio económico, vamos que se hubieran unido antes contra los bancos que contra el resto de un Estado que resulta que defiende las mismas cosas que ellos.

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 Si hay dos formas de hacer política parecidas en España esas son las de Artur Mas  y la de Mariano Rajoy, derecha a ultranza, entendiendo derecha como conservadurismo, pacatería económica, incapacidad de gestionar las diferencias, sumisión a los poderes eclesiásticos, pleitesía a los valores del mercado más tradicional y especulador, recortes sociales, manipulación de los medios de comunicación, desprecio a la cultura renovadora y transgresora, elevación de lo tradicional al valor de intemporal y sus consecuencias más rancias, y sobre todo manipulación de las emociones por encima de cualquier acto de razón. Pero mira tu que no. Resulta que el resorte de los nacionalismos ha unido a la gente contra lo que ven hacer fuera y a apoyar lo que se hace de igual manera dentro, para regocijo y algarabía de los que se van imponiendo en este mundo, los famosos especuladores y manipuladores de la desesperación humana en favor de sus intereses particulares.

Y resulta que la reacción del resto de los españoles tampoco es  unirnos contra los bancos y si  hacerlo contra que se vayan los catalanes…. ¿qué resortes se mueven ahí?

El PP y el PSOE que no se ponen de acuerdo ni para cruzar la calle, van y votan juntos por evitar un referéndum… que me digan lo que me digan es una medida democrática, que asusta, pero democrática. Escocia lo plantea y nadie se rasga las vestiduras, Canadá lo plantea y nadie se rasga las vestiduras. Siguiendo la máxima de Unamuno, en medio de este sentimiento trágico de la vida, nosotros nos rasgamos todo, CiU y los de Esquerra que son como el agua y el aceite la derecha rancia y la izquierda igual de rancia ( a lo mejor no son tan distintos) hacen causa común.

Y los banqueros felices como perdices.

 

Si resulta que una de las razones primeras de las políticas culturales es asentar las identidades y la convivencia de la diversidad… ¿Tiene algo que ver el fracaso de las políticas culturales de estos últimos 25 años en este tema? Parece que al señor Wert de cuya inteligencia y sagacidad no queda la menor duda, -no la tiene-, sólo le espanta la educación, de la cultura no habla, debe ser porque esta peleado con Lasalle y no lo quiere ni ver en ningún conflicto. Al señor Ferran Mascarell, tan defensor de la diversidad en tiempos lo ha debido escuchar algún amigo decir algo, pero la cosa ésta de publicar y hablar como que parece que lo tiene (auto)vetado. Y a Mas se le llena la boca con el  soplo sus asesores de un Estado Plurinacional, que luego no sabe muy bien lo que es, pero que da titulares. Mariano a lo suyo a meter miedo, fuera de España el abismo… ¿a que suena bíblico…?

No me preocupa lo rancio de un discurso de políticos rancios, era de esperar esta debilidad argumental, me preocupa con que facilidad se puede cambiar la cólera y la indignación  de la gente hacia espacios de manipulación primaria. La revolución francesa se canalizo contra los reyes y surgió un emperador. La de los rusos contra los zares y surgió un dictador asesino  y bocazas. La de los chinos derivó en un partido político que se merece toda una página del María Moliner en cuanto a calificativos descalificadores. ¿La única revolución que sabemos hacer en Europa es la de atomizarnos en medio de este cuento de la Unión Europea?

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Si la cultura sirve para crear identidades y las identidades sirven para pelar con el de al lado y volver a encumbrar a los “malos” pero con distintos nombres… me parece que me  voy a dedicar a la apicultura. Por lo menos ahí queda claro que el producto es pegajoso y la picadura venenosa.

Pero cerrando el circulo virtuoso de este post, es decir retomando las enseñanzas de Alfons, no hay que desertar de una propuesta de vida cuando todavía se cree en ella, sino investigar, razonar y emocionar nuevos modos de hacerla útil, práctica y aplicable a los modelos de conflicto que surgen en su entorno. Por eso voy a seguir en esto de la cultura, pero pensándolo más desde la política, desde su utilidad para la vida de las sociedades, me interesa el arte y la creación, pero creo que hemos descuidado la generación de espacios de cambio y transformación como los que estamos enfrentando y la cultura como dice Bauman vive el gran conflicto de su dualidad, sirve para conservar el pasado, pero también para reinventar el futuro. Mi visión patrimonialista y artística se va a quedar un poco en el baúl y voy a mirar que hacen otros pueblos para aprender de su identidad, en lugar de para enfrentarla y usarla como arma arrojadiza. 

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Published by fvicario
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Comentarios

Rafael Morales Astola 10/23/2012 08:59

Querido Fernando, ahí te mando mis ideas, dispuesto, como no puede ser de otra manera, a cambiarlas como fruto del contraste con otras. Creo que la base de lo que analizas en tu blog es el abuso
político e institucional de la simplificación y del rearme cultural.
SIMPLIFICACIÓN
Nombrar Cataluña o España reduciéndola al tiempo y al espacio de un discurso y praxis política actual, no es muy científico, muy riguroso, muy racional. Darle al "sentimiento" propiedades
legitimadoras de una determinada situación política puede ser apasionante para el arte y para los múltiples derroteros que puede escoger una persona a lo largo de su vida, pero no es serio para el
devenir político colectivo y democrático, que haya su principal fuente de legitimación (habermasiana) en la razón y en la institucionalidad de los procesos políticos. Igualmente estimo insuficiente
encajar: a) en la plantilla de un Imperio los numerosos, vivos y complejos éxitos de la Revolución Francesa; b) en la plantilla de una dictadura atroz los numerosos, vivos (cada vez menos) y
complejos éxitos de la Revolución Rusa; y b) en la plantilla de la más absoluta ignominia los numerosos, vivos (vivísimos) y complejos éxitos de la Revolución China. Esto no justifica ninguna
dictadura de ningún tipo. Como no es justificable una democracia que atenta contra sus ciudadanos, como bien se reconoce en la misma Declaración de Independencia de los EE.UU. La Revolución
Francesa se enfrentaba al Absolutismo, mientras que las Revoluciones Rusa y China se enfrentaban a un Imperialismo capitalista que no dudaba en sembrar golpes de estado (vb.: Latinoamérica) y
guerras (vb.: Indochina) por doquier. No estaría hoy de más discutir con la actitud del que desea cambiar de opinión por el mero hecho de que el otro puede tener mejores argumentos. Esto requiere
un cambio drástico de los políticos actuales, empezando por los dirigentes del PP y de CIU y terminando en casi todos de los demás partidos.
REARME CULTURAL
La globalización política, financiera, económico, cultural, tecnológica, ha aportado efectos complejos sobre la humanidad en sus diferentes territorios. Entre esos efectos, hay, según el enfoque
ideológico que se adopte, éxitos y fracasos. Pienso que un efecto devastador está siendo el repliegue identitario, antesala de un rearme cultural que suele legitimarse en contraposición a lo otro.
Lo describes perfectamente cuando afirmas que los catalanes se han unido más fácilmente frente el estado Español que el conjunto de los españoles frente al abuso de los poderes económicos y
políticos que destruye los derechos sociales de la comunidad. En los tres últimos años, como Presidente de FEAGC, di algunas conferencias sobre gestión cultural en Latinoamérica. Promoví dos ideas:
una –inspirada por el maravilloso filósofo catalán Eugenio Trías–, la emergencia de una “gestión cultural fronteriza” (habitar la frontera y gestionar la cultura como frontera); y otra –inspirada
por la Teoría del Emplazamiento de mi admirado amigo y maestro M. Ángel Vázquez Medel–, la necesidad del desarme cultural para abortar los tóxicos choques identitarios y abordar desde la aceptación
crítica la re-emergencia del individuo en una sociedad fronteriza. Sigo ilusionado en estas ideas y sigo pensando que las políticas culturales puestas en marcha en los últimos 25 años son
responsables sobre todo de que, durante ese tiempo, la diversidad y la creatividad han prevalecido sobre la uniformidad y la rutina. Donde erraron estas políticas culturales –que erraron en
numerosos aspectos– no tiene nada que ver con el hecho de que hoy la política democrática esté desbaratada, de modo que al final prevalezca la simplificación y el rearme cultural sobre la
pluralidad deliberativa y los derechos y libertades de las personas.
La clave ahora es cómo hacer compatible el pensamiento de la complejidad y del desarme cultural con un discurso donde prevalezca la claridad sobre el hermetismo y lo seductor sobre lo turbador.

EDUARD MIRALLES 10/22/2012 11:53

Querido Fernando,
Gracias por escribir sobre "el tema", tema que sé que te incomoda casi tanto como a mi, aunque por razones distintas, asimétricas e incluso antitéticas. Tengo muchos trienios militando como
españolista en Catalunya e independentista en España, y es desde esa doblemente incómoda tesitura que más de una vez y más de dos hemos polemizado en público y en privado sobre el asunto. Una vez
más, queda claro 1) que lo de la identitad colectiva no es un "atraso", sino que el "impudor étnico" (Eugeni d'Ors dixit) es uno de los catalizadores de la identidad, también cuando ésta se
proyecta al ruedo del desarrollo. Y 2) que la política en nuestro país (y quizás también en general) no se puede formular ni analizar a partir de una sola dimensión, ya sea la tensión
"derecha/izquierda" o "conservadurismo/progresismo" o ya sea la tensión "nacionalismo españolista/independentismo". En este sentido conviene desenmascarar no sólo la mentira sistemática de casi
todos los partidos políticos del arco parlamentario (de CiU y del PNV cuando no se definen ni de izquierdas ni de derechas, sino todo lo contrario, tanto como del PP o del PSC cuando no se definen
como españolistas ni como todo lo contrario) sino también deplorar la oportunidad perdida de una "España plural" como eje vertebrador de un cierto federalismo en el primer periodo de gobierno de
Rodríguez Zapatero. He ahí nuestro drama: estar abocados a un federalismo imposible, para el que la existencia de un único interlocutor, si es que lo hay, no es suficiente.
Recomiendo, finalmente la lectura y eventual adhesión si procede del y al manifiesto "federalista i d'esquerres" (en castellano en http://federalistaidesquerres.cat/?page_id=1310) en el que más de
un millar de abajofirmantes, entre cuya primera centena me honra estar, intentamos desenmascarar las patrañas de Mas & Co. y plantear nuevos horizontes.
Salud, nos vemos...
EMV