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30 marzo 2011 3 30 /03 /marzo /2011 16:13

IMG_5672.JPGCuando hace ya muchos años comenzaron los estudios de economía y cultura, mucha gente señalo lo fascinante de ese nuevo binomio y cantidad de artículos hicieron hincapié en que ese maridaje, que parecía imposible, estaba dando muy buenos frutos. Las cifras demostraron que el sector era de una gran importancia para el crecimiento económico, pero presentaba todavía una cierta “anarquía” contable por lo que su inclusión en las cuentas nacionales quedó como asignatura pendiente en gran parte de los países del mundo. La reticencia de la economía tradicional, el bajo nivel de seguimiento en muchas de las formas de realizar transacciones con el material cultural, la informalidad del sector y la baja capacidad de presión de los creadores en estos temas, han ido acumulando mes tras mes, retrasos que lastran la inclusión definitiva de la cultura en el desarrollo. No hay duda de que se avanza y que el camino abierto seguirá dando sus frutos. Ya lo hemos señalado alguna vez, ojala sirva para “culturizar” la economía y no para “economizar” la cultura. Al menos no para economizar en el sentido que hoy tiene la disciplina, esa dictadura del consumo en que basamos nuestras posibilidades de crecimiento. Ahora toca atacar otro binomio que hasta la fecha no ha tenido avances significativos, aunque sí ha estado en boca de mucha gente. La relación con la política. Entendiendo política como forma de gobierno y entendiendo cultura como forma de expresión-relación de los ciudadanos a los que se gobierna. La parte más visible de esta forma de expresión-relación es el arte; y los artistas por ende son los más protagónicos de este sector que es la cultura. Pero tras este iceberg del que vemos la punta, hay toda una masa de hielo candente (sí, lo he dicho bien) que consigue poner el agua en la que habita a bullir a través de su fuerza. La masa de hielo que está bajo la punta visible del arte y sus autores es la creatividad. No es la economía estúpidos, (antítesis del famoso exabrupto de Clinton).

 

IMG_5797.JPGEs LA CREATIVIDAD. Esa asignatura olvidada en todos los procesos educativos, en todas las disciplinas que nos hablan del nuevo orden mundial, en los estudios sociológicos de futuro y en los que tratan de los posibles modelos de conflicto social. Acabo de revisar la oferta de Masters y de estudios de posgrado que investigan sobre el nuevo orden mundial desde la política y desde la sociología y he visto con pavor que ninguno habla de la cultura como herramienta de transformación social. Solo desde algún organismo internacional y desde alguna entidad de investigación al margen de los estudios oficiales se habla de las posibles relaciones de la cultura con la modificación de esta estructura, que ya se acabó; que no da más de si; que está muerta y lo peor está matando a muchos antes de irse a otro lugar. La estructura capitalista que arrastramos desde hace un buen puñado de años, se está llevando por delante a una inmensa cantidad de población. Parece que para quedarse, la competitividad, y la lucha fratricida por el enriquecimiento voraz, es el único modo de sobrevivencia. Los que no quieren entrar en este juego son calificados de parias, de “outsiders” de la vida social contemporánea. De seguir así la única solución es exterminar a más del 50% de la población total. No hay para todos. O se encarga la naturaleza o algún nuevo Hitler pondrá el dedo en el devastador sistema elegido para equilibrar los desequilibrios. Así como en su momento los partidos verdes comenzaron a suponer una alternativa para que el poder se pensara a si mismo de otra manera, la cultura debe comenzar a lanzar consignas para que el futuro se piense de otra forma desde el poder. Pero no solo contemplando la punta del iceberg, es decir el arte y los artistas, contemplando la masa que debajo del agua bulle para conseguir la circulación y el movimiento preciso para el equilibrio de los seres que la habitan. La cultura es mucho más que trabajar por la defensa de los derechos de autor. De las subvenciones al cine o a la actividad escénica. Todo eso es imprescindible, pero debajo hay más. Hay mucho más. Todo movimiento cultural tiene una repercusión política importante. Todo movimiento político deja unas secuelas culturales definitivas. Ambos son incapaces de hablarse, de sentirse, de escuchar lo que cada uno puede hacer por el otro. Si con la economía se eligió el camino de las estadísticas y de las cifras para empezar, tal vez con la política podríamos hacer algo parecido. Investigar de qué manera se afectan el uno al otro en sus comportamientos. Empezar investigando, elaborando supuestos, trabajando modos de análisis. El trabajo casi no ha comenzado, falta una masa de investigadores y estudiosos que organicen esa nueva manera de contemplar los efectos de la cultura en la política. Acá en Belo Horizonte desde donde escribo estas líneas, un grupo de jóvenes ya lo ha comenzado a poner en práctica. Desde este blog nos ponemos a su entera disposición. Por lo pronto recomendamos su revista. En sus artículos ya se empieza a ver otra forma de “estar en la cultura” .

http://www.culturaejuventude.org/download/revista-cultura-e-pensamento/

Mi querida Alexandra en Panamá ya está poniendo en marcha un mega proyecto con la Universidad donde trabaja. Me alegra poder decir que el laboratorio de la Tecnológica Simón Bolívar en Cartagena de Indias con la U. de Girona ya lleva un tiempo buscando estas investigaciones. Somos pocos, pero así comenzó el futuro , siendo pocos los que lo diseñaban. Y como se dice en estos casos – seguiremos informando -

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Published by fvicario
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Comentarios

José Antonio Mac Gregor 04/25/2011 16:40


Querido Fernando: Hablas con la fuerza profética de los buenos historiadores: "así comenzó el futuro". Absolutamente de acuerdo con cada afirmación tuya. También creemos que la ÚNICA forma de
concebir un desarrollo social equitativo, participativo, sustentable, sostenible y autegestivo para la democracia (POLÍTICA)es partiendo desde la CULTURA de un pueblo, de sus sueños, frustraciones,
aspiraciones, conocimientos, experiencias, modos de ser, pensar, vivir, hacer y ser. Sin cultura puede haber crecimiento pero no DESARROLLO. Y me encanta que nos invites a inventar nuevas formas de
desarrollo ya que no existe uno ÚNICO, sino todos los que la DIVERSIDAD anida en su maravilloso seno. Un abrazo y felicidades por tus artículos que están muy muy interesantes!!!


paula maturana middleton 04/08/2011 23:06


Nuevamente, gracias por los links, interesantísimos. Las reflexiones más....